Benposta. En las afueras de Ourense está el complejo de Benposta, institución pedagógica fundada por el sacerdote Jesús Silva en 1956. Cuando las únicas organizaciones autorizadas eran el Frente de Juventudes y los Guerrilleros de Cristo Rey. Cuando no había libertad de asociación. En Benposta, Silva (el Cura Silva, como le llaman aquí) creó un reducto democrático dentro del estado franquista. Una verdadera república con sus leyes, su moneda, su alcalde y su asamblea diaria, que se guía por el revolucionario libertad, igualdad y fraternidad. Una “Ciudad de Muchachos” por la que han pasado 35.000 niños. Pedagogos y sociólogos valoran la Ciudad de los Muchachos como una obra singular e innovadora por su sistema de autogestión y participación. Los niños estudian, trabajan, juegan y votan, tienen “capacidad para asumir derechos y obligaciones, para participar en un proceso comunitario”, explica José Luis Campo Rodici, dirigente de Benposta Colombia. Benposta se financia con el trabajo en la escuela, el taller y el campo. “Es una manera de no ser caritativo con ellos, sino de enseñarles a vivir”, dice el Padre Silva. Educan hombres de paz que entienden que la unión hace la fuerza, y que un mejor futuro sólo se consigue pensando en lo colectivo. “En Benposta no se nos utiliza, se nos involucra”, dice Abelardo Basdén, benposteño dominicano, “es un hervidero de esperanza, un pueblo en pie de guerra”. Su filosofía: los pequeños y débiles arriba, y los grandes y fuertes abajo. Silva opina que, cuando la familia falta, la alternativa son comunidades infantiles donde se supere la célula familiar en responsabilidades educativas, culturales y pedagógicas. La enseñanza tradicional se funde con talleres laborales y la segunda escuela circense del mundo, el Circo de los Muchachos. Malos tratos. A principios de este año la conselleira de Familia, Muller e Xuventude, Manuela López Besteiro, presentó una denuncia contra la Ciudad de los Muchachos. Decía que algunos de los 35 niños salvadoreños becados en Benposta después del huracán Mitch habían sido traídos de forma irregular. En mayo Marisa de Martínez, representante de “Fe y Alegría”, fundación jesuita salvadoreña a través de la cual habían venido los niños, denunciaba a Benposta por malos tratos a menores, basándose en una carta anónima de uno de ellos. Los calígrafos dijeron que no era la letra de un niño. Benposta demandó a Marisa de Martínez por denuncia falsa. De Martínez no acudió al juicio. Fe y alegría se desvinculó de ella. [Digamos que Marisa de Martínez, o Marisa D’Aubisson, es hermana de Roberto D’Aubisson, uno de los más sangrientos represores de la guerra del Salvador y principal implicado en el asesinato del arzobispo Arnulfo Romero. Marisa D’Aubisson lleva siempre consigo una escarapela que perteneció al fallecido arzobispo.] Según un informe la fundación holandesa “Bernard Van Leer”, Benposta tiene "las características de una secta” en donde se siguen “métodos crueles” con los niños, en un "ambiente de control, castigo y manipulación''. En él se basó la conselleira de Familia para presentar una segunda denuncia por malos tratos. La Fundación Van Leer resultó tener vínculos comerciales con el gobierno de Fraga a través de la televisión autonómica, donde patrocina un programa con el apoyo de la Consellería de Familia. A todo esto los médicos que suelen atender a los niños niegan haber apreciado malos tratos. Antes bien, suelen mejorar tras llegar a Benposta. Fe y Alegría pidió al cónsul del Salvador que repatriara a los 35 niños salvadoreños acogidos en Benposta. Diez de ellos pidieron asilo político en España, otros siete aceptaron irse. Silva ve sospechoso que sólo algunos de los salvadoreños presentasen quejas, “cuando en Benposta conviven más nacionalidades”. Cuando Silva pidió un examen forense de los niños, el cónsul se negó. Silva no le entregó los niños. El cónsul le puso otra denuncia, esta vez por rapto. La Xunta recluyó a los nueve niños, bajo la tutela de Marisa D’Aubisson, en el Santuario dos Miragres, hasta que regresaron a su país. Mientras tanto, Fe y Alegría, Benposta y la Xunta discutían quién iba a pagar el viaje. Caza de brujas. Porque el litigio está dañando la economía de Benposta: todas las instituciones en manos del PP han congelado sus ayudas: 15 millones de la Diputación de A Coruña, 10 de la de Ourense y 2,5 del Concello de Ourense. El Cura Silva denuncia todo este escándalo como un montaje para desacreditar a Benposta, que mantiene un contencioso con la Xunta por un proyecto inmobiliario que afecta a la Ciudad de los Muchachos. Silva califica el asunto de los malos tratos como una "caza de bruxas''. Para el alcalde de Benposta, Antonio Apolinar, se trata de especulación salvaje. “Hay mucho dinero en juego y el objetivo es achicharrarlo -dice- desprestigiando, acosando y derribando”. Con la ayuda valiosa de la prensa. Fraga conoce al Cura y sabe que las silvas son difíciles de cortar. Porque en Galicia una silva es una zarza. El origen de todo está en la venta que Silva hizo a la Xunta, en 1985, de 10 hectáreas, una cuarta parte de sus terrenos. Venta necesaria para afrontar una deuda que ponía en peligro la supervivencia de Benposta. El Cura cobró lo necesario para cubrir la deuda, 82 millones, cuando su precio de mercado era de 300. A cambio la Xunta se comprometió a construir allí una zona comercial, un grupo escolar y 380 viviendas de protección oficial. Quince años después, antes de las últimas elecciones municipales, la Xunta anunció una inversión de 9.000 millones para trasladar a Benposta el céntrico estadio de O Couto. El compromiso con Silva es papel mojado. El Bloque Nacionalista Galego ve un claro paralelismo entre esta serie de demandas “apoiadas pola Xunta e o conflicto urbanístico que Benposta mantén coa Administración''. Demandas de las que han salido siempre absueltos. En la sombra, un personaje clave: José Luis Baltar, residuo del antiguo régimen que, desde sus cargos de presidente del Club de Fútbol Ourense, la Diputación y el PP de Ourense, distribuye los beneficios del negocio. En el céntrico solar de O Couto se construirán 400 viviendas, dos aparcamientos y edificios administrativos. La Xunta intentó entrar en la finca. Los de Benposta se enfrentaron al medio centenar de policías allí desplazados. La justicia le dio la razón a Silva. Los sindicatos policiales criticaron el uso de las Fuerzas de Seguridad con fines políticos. Poco después aparecía la primera demanda. Rebelde e incómoda. Los ourensanos siguen este sainete estupefactos, sin creer ni aceptar que Baltar pueda hacer desaparecer Benposta, casa central de una organización con sucursales en media Iberoamérica. Éstas están presionando a sus gobiernos para que intervengan utilizando los vínculos que la Xunta tiene con países donde la colonia gallega es tan numerosa. En Madrid, antiguos “niños de Benposta” han formado una plataforma de apoyo. El personal docente de Benposta ha denunciado reiteradamente en la prensa la operación. En Ourense se creó una Coordinadora Pro-Benposta, que ha recogido 16.258 firmas de apoyo a la Ciudad de los Muchachos. La coordinadora, para quien Benposta “é unha parte inseparable do noso pasado, do noso presente e tamén do noso futuro'', está compuesta por los partidos BNG, PSdeG y EU, las centrales CIG, CCOO, Unións Agrarias y UXT, y la asociación Contrafío. En junio 15.000 ciudadanos (Ourense tiene alrededor de 100.000 habitantes) asistieron a una manifestación de apoyo y gratitud a Benposta. Una gratitud que empezó a serle pagada cuando Silva recogió el premio Rafael Bárez, en reconocimiento a su trabajo, de manos de la Asociación Xustiza e Sociedade de Galicia, compuesta por profesionales del mundo judicial. O antes, cuando Silva fue propuesto en tres ocasiones para el premio Nobel de la paz por países como Israel o Japón. La Xunta reaccionó a finales de junio creando una comisión investigadora por la que desfilaron media docena de conselleiros, y que la oposición utilizó de un modo un tanto oportunista. No hay resultados. El Circo de los Muchachos es embajador de Galicia en el mundo desde mucho antes que Julio Iglesias, y sin cobrar. El mejor embajador, porque su trabajo es de denuncia, de decirle a todo el que los vea trabajar: esto es lo que podemos llegar a ser. Porque han viajado más que el propio Fraga, pero de otra forma. Los de Benposta tuvieron que vérselas con él cuando era ministro de Franco, sufrir la censura de sus métodos, el desprecio de sus fines, el miedo a sus logros. Para la clase alta ourensana, caciques en fase de renovación, Benposta era un amenazante bastión libertario que asomaba en el horizonte durante el paseo dominical. El escritor Xosé Lois Méndez Ferrín se pregunta: “¿A Besteiro, o fiscal García Malvar, Marisa Davison do Salvador, o misterioso Mare Mataheru da Fundación Van Leer e O Correo Galego estarían tan interesados no modelo educativo de Benposta se ela non costituíse un obstáculo prá operación especulativa do Campo de Fútbol de Ourense?”. Más fino hila el portavoz del PSdeG, Antonio Troitiño, quién opina que “detrás de este asunto no está el litigio por unos terrenos, sino un problema político de fondo contra una organización que defiende las libertades”. Tanto es así que se ha hecho corriente encontrar en países de toda Iberoamérica a antiguos benposteños liderando algún tipo de movimiento social con ansias de cambio. Abelardo Basdén grita desde su trapecio: “Estoy aquí por cimarrón, por rebelde y por incómodo”. Benposta, rebelde también, no quiere moverse. Su nombre lo dice: ben posta, es decir, bien puesta. coordinadora ciudadana pro-benposta: http://www.terra.es/personal/cprego/psilva1.htm página personal de antonio apolinar: http://www.viacarla.com/cgi-bin/BlueC/bv.cgi/BlueC/photo/mostrar_fotos_album.jsp?CodAlbum=57583 página de la ciudad de los muchachos: http://www.arrakis.es/~benposta/ _________________________________________________________________________ Get Your Private, Free E-mail from MSN Hotmail at http://www.hotmail.com. Share information about yourself, create your own public profile at http://profiles.msn.com.